
Soy una puta colilla tirada en el suelo haciendo la calle, pienso en mí antes de ser colilla, cuando era un fino cigarrillo, y tú me querías, por escasos minutos, pero me querías, siento cómo tu mano me tenía entre sus dedos, parecía que me acariciaran, cómo disfrutabas llevándome a tu boca, me sujetabas entre tus labios, recuerdo cómo inhalabas hasta mi sangre, cómo te daba el placer que necesitabas en ese momento, cómo me saboreabas, cómo me gastabas, cómo me aprovechabas.... sabiendo que terminarías lanzándome al aire, cayendo al suelo, ni en un cenicero pudiste dejarme, mejor en el suelo para que me pisen bien, hasta la sombra del viento. Nací sabiendo que terminaría siendo una puta colilla tirada en el suelo. Pero nunca lo acepté. Cuánto me pagas por esta noche niño? Le acabo de escribir a este desgarrador silencio que me mata. Te daré lo que me pidas, necesito tu consuelo, me vendo barata esta noche por levantarme del suelo, te lo suplico cómprame por esta noche, y mañana tírame al suelo.
No tengo ni voz, no se si está apagada, hoy no me acompaña, ni siquiera la siento, sólo siento miedo, miedo de no volver a oirla. Sigo en el suelo, suplicando al silencio, que me compre esta noche!!!!!!!, pero el, solo ha mirado con desprecio para decirme, no vales ni para hacer ceniza, tan sólo eres una puta colilla.
Y yo me pregunto si alguien me va a dar algo en esta puta vida, sí, tan puta como yo misma,o solo estoy para mirarla desde mi esquina, cómo me hace compañía día a día y observar cómo se vende barata como yo, por un mísero maldito y falso puñado de amor.
Golpeada y pisoteada, me levanto y caigo pero siento que esta vez mi alma descansa ya fría,.....sin vida, tenía razón el silencio, no valgo ni para hacer ceniza.
Hasta luego o hasta nunca. Depende de lo que se esconde detrás de cada palabra.




